La última parte de un correto proceso de mailing finaliza con el tratamiento de devoluciones postales de dicho envío. Dicho proceso conlleva unas ventajas inherentes a los proyectos de Marketing Directo:
El ahorro de dinero que supone evitarse el coste de la imprenta, manipulado y franqueo de envíos que no llegan a su destinatario.
Tener actualizada la Base de Datos: el poseer los registros de una base de datos con la información al día es un valor fundamental para desarrollar acciones de Marketing Directo
Mejora de imagen de marca en cada uno de los impactos
Para que GUPOST pueda realizar el tratamiento de devoluciones de envios postales de manera satisfactoria, es necesario que previamente hayamos identificado cada envío del mailing corretamente. 
Los pasos de un correcto tratamiento de devoluciones serían:
Impresión de alguna marca sobre el documento o sobre (código de barras o data matrix) en algún punto que no dañe la imagen estética del envío. Asimismo el Apdo. de Devoluciones de GUPOST debe figurar en el sobre para que se recepcionen en las instalaciones de GUPOST.
Si realizamos diferentes campañas continuadas en el tiempo conviene discernir también dentro de la marca a que campaña de marketing directo corresponde.
Recogida de devoluciones: diariamente GUPOST en su tránsito por Correos, recoge multitud de documentación de diferentes clientes.
Las devoluciones de cada cliente son separadas para su posterior tratamiento.
Se genera un fichero de devoluciones mediante la lectura (uno a uno) de cada efecto postal devuelto.
Enviamos el fichero al cliente para que proceda a actualizar las devoluciones o directamente GUPOST (si tiene albergada su base de datos) trata sus devoluciones en el fichero matriz del envío.
Procedemos a destruir las devoluciones en formato físico de manera segura (a no ser que el cliente desee que se las remitamos).
El tratamiento de devoluciones es un proceso engorroso, pero que facilita notablemente las acciones de marketing directo que desarrollemos a posteriori.